viernes, 28 de mayo de 2010

Adiós a Martin Gardner

El pasado 22 de mayo, a los 95 años, nos dejó Martin Gardner, un divulgador científico estadounidense, muy popular por sus libros de matemáticas recreativas. Lo conocí gracias a su columna mensual "Juegos matemáticos", publicada en la revista de divulgación científica "Investigación y Ciencia". Me enganchó su lenguaje directo en el planteamiento de problemas matemáticos que, a poco que te pique la curiosidad, te obliga a pensar a la vez que te enseña a utilizar la lógica para deducir o inferir la solución del reto planteado.

De Martin Gardner he leído los siguientes libros (los cuatro últimos son recopilaciones de los artículos publicados a lo largo de 30 años): 
  • ¡Ajá! Paradojas que hacen pensar (Labor)
  • ¡Ajá! Inspiración (Labor)
  • Máquinas y diagramas lógicos (Alianza)
  • Izquierda y derecha en el cosmos (Salvat)
  • Nuevos pasatiempos matemáticos (1961) (Alianza Editorial, El libro de bolsillo 391, 1987)
  • Carnaval matemático (1975) (Alianza Editorial, El libro de bolsillo 778, 1995)
  • Festival mágico-matemático (1978) (Alianza Editorial, El libro de bolsillo 1023, 1994)
  • Circo matemático (1979) (Alianza Editorial, El libro de bolsillo 937, 1983)
Me permito destacar un par de ellos: ¡Ajá! Paradojas, que fue el primero que leí, y Nuevos pasatiempos matemáticos, una excelente recopilación de pasatiempos. Si te gustan las matemáticas no dejes pasar la oportunidad de conocerlo.

La foto ha sido extraida del siguiente artículo de la wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Gardner

viernes, 21 de mayo de 2010

Cervantes y las cuñas publicitarias

¿Fue un invento de Don Miguel? ¿Era una práctica común de dicha época? Puede que no fuera el primero en utilizar estas cuñas de publicidad pero lo que veo claro es que Cervantes supo sacarle partido. De diversas maneras nos pone sabedores de su producción literaria pasada y futura así como de su valía como escritor.

La primera cuña la tenemos en el escrutinio de la biblioteca de Don Alonso que hacen el cura y el barbero en el capítulo VI de la primera parte: "Pero, ¿qué libro es ese que está junto a él?
-La Galatea, de Miguel de Cervantes -dijo el barbero.-Muchos años ha que es grande amigo mío ese Cervantes, y sé que es más versado en desdichas que en versos. Su libro tiene algo de buena invención; propone algo, y no concluye nada: es menester esperar la segunda parte que promete; quizá con la emienda alcanzará del todo la misericordia que ahora se le niega; y, entre tanto que esto se ve, tenedle recluso en vuestra posada, señor compadre.
-Que me place -respondió el barbero-."

Con este dialogo Cervantes echa un cebo al lector para que lea "La Galatea" y además espere la "segunda parte", a la par que ¿qué mejor referencia que un cura se declare amigo tuyo y te haga propaganda?.

La segunda cuña se produce cuando, en el capítulo XXXII de la primer parte, el ventero defiende contra viento y marea la verdad de lo que está escrito en los libros y: "Oyendo esto Dorotea, dijo callando a Cardenio:
-Poco le falta a nuestro huésped para hacer la segunda parte de don Quijote.
-Así me parece a mí -respondió Cardenio-, porque, según da indicio, él tiene por cierto que todo lo que estos libros cuentan pasó ni más ni menos que lo escriben, y no le harán creer otra cosa frailes descalzos."

¿Se puede interpretar como que Cervantes ya anuncia la continuación de su novela?.

La tercera cuña aparece en el capítulo XLVII de la primera parte cuando: "El ventero se llegó al cura y le dio unos papeles, diciéndole que los había hallado en un aforro de la maleta donde se halló la Novela del curioso impertinente, y que, pues su dueño no había vuelto más por allí, que se los llevase todos; que, pues él no sabía leer, no los quería. El cura se lo agradeció, y, abriéndolos luego, vio que al principio de lo escrito decía: Novela de Rinconete y Cortadillo, por donde entendió ser alguna novela y coligió que, pues la del Curioso impertinente había sido buena, que también lo sería aquélla, pues podría ser fuesen todas de un mesmo autor; y así, la guardó, con prosupuesto de leerla cuando tuviese comodidad."

El ventero agradece los buenos oficios del cura en el cobro de los desperfectos que ha causado Don Quijote y le recompensa con un manuscrito "que podría ser del mismo autor que la novela del Curioso impertinente y ofrece dos premisas: primera que si te gustó la primera novela te gustará la otra y segundo que "debe ser del mismo autor" y como la del Curioso la escribió Cervantes se deduce que la segunda también. Pero el caso es que dicha novela ya la tenía escrita pero no publicada. A esto se le llama visión de futuro: cuando apareciese publicada más de un lector al leer su título la asociaría con "El Quijote". El hecho es que Don Miguel publicó su "Novela de Rinconete y Cortadillo" como una de sus "Novelas ejemplares" en 1613 aunque debieron circular copias manuscritas de dichas novelas antes de la edición impresa.

Hoy en día podemos leer una publicidad semejante en la contraportada, o en las solapas de los libros, donde se nos da cuenta de quién es el autor, aparece una breve reseña del libro y nos informa de sus otras obras, premios, elogios recibidos en prensa o revistas, etc., pero no es tan efectiva como la utilizada por Cervantes pues al formar parte de la novela la tienes que leer sí o sí.

En la segunda parte de "El Quijote" continúan las cuñas publicitarias, y de que forma, desde el primer pliego de papel. Esta publicidad, escrita diez años más tarde, será el motivo de otra entrada en este blog.
 

jueves, 13 de mayo de 2010

Don Quijote de la Mancha, I

Tras 2 meses y medio de lectura, he terminado de leer la primera parte de "El Quijote" y quiero dejar constancia de varios hechos:

Lo primero es confesar que sin la guía de Pedro Ojeda no lo hubiese leído, esta NOVELA (sí, en mayúsculas) seguiría esperando su oportunidad en mi voluminosa pila de libros pendientes y aun en el supuesto de que le hubiera tocado su turno no habría captado tantos y tan ricos matices como Pedro nos enseña en sus artículos. ¡Gracias Pedro!, tu labor es impagable. Si tuviese que destacar uno de tus artículos me decantaría por el que dedicas a comentar el capítulo XLIV: "Más sobre el baciyelmo o la realidad problemática, nuevas imágenes cervantinas y noticias de nuestro Quijote", consigue rizar el rizo, chapeau.

Lo segundo es que fue una suerte dar con tu blog "La Acequia" y pararme a beber en sus cristalinas aguas. Tienes un blog donde admites todas las opiniones cediendo el protagonismo a los participantes de la lectura que con sus comentarios y sus blogs particulares amplian el horizonte de la lectura hasta límites insospechados, es como subir a una alta torre para ver más lejos y en todas direcciones. Por tanto quiero desde este blog agradecer las colaboraciones de Antonia P. (hecho de menos sus comentarios), Merche Pallarés, Manuel de la Rosa-Tuccitano, Pancho, Euphorbia, Abejita de la Vega, Antonio Aguilera, Juan Luis G., Señor de la Vega, Alatriste, Myr, Impersonem y Asun (conste que me he dejado unos cuantos en el tintero). Mención especial me merece Javier García Riobó, un lector que a base de fotografías ofrece su particular visión de "El Quijote" capítulo a capítulo. Por lo que cuenta, en su última entrada de Mayo de 2009, "Lo digital no existe", una tormenta eléctrica provocó que su disco duro se averiase perdiendo el trabajo de muchos meses. Ha pasado un año y el blog sigue en el dique seco; es una gran perdida para el grupo.

Y tercero: leo con ventaja pues cuando inicie mi particular lectura ya sabía que la lectura colectiva no era un proyecto sino todo un exito y aposté por empezar desde el principio, algo de lo que no me arrepiento pues, aunque no participe en la lectura semanal, me está permitiendo seguir la evolución del colectivo "a cámara rápida", en estos 2 meses y 12 días que para mí han sido de tiempo primaveral he podido sentir el final de la primavera, los calores veraniegos, la vuelta a la normalidad tras las vacaciones, los primeros resfriados otoñales, la llegada del frío invernal y de nuevo la primavera en los primeros 13 meses de esta lectura comentada de "El Quijote". Pero no todo iban a ser ventajas, también tiene inconvenientes como el no disponer de tiempo material para leer todas las entradas de los blogs o para escribir comentarios en mi propio blog. Intentaré remediar esto cuando me ponga al día.

jueves, 29 de abril de 2010

La calderilla en "El Quijote"

Blanca de Felipe II (http://www.maravedis.org/)

La calderilla es el nombre genérico que se aplica a todas las monedas con poco valor. "Estoy sin blanca" ó "Me he quedado sin blanca" son dos frases habituales para indicar que no tenemos dinero, pero su origen me era desconocido hasta que leyendo el capítulo III de "El Quijote" me encuentro con la respuesta de Don Quijote al ventero cuando este "Preguntóle si traía dineros; respondió don Quijote que no traía blanca, porque él nunca había leído en las historias de los caballeros andantes que ninguno los hubiese traído."

Até cabos y vi claro que "blanca" era una moneda, pero ¿de que valor?. Una pequeña búsqueda sobre las monedas que circulaban en los siglos XVI a XVII me dío la respuesta: se trataba de la calderilla de la época, vamos, como sí actualmente hablásemos de los céntimos de euro o hace cuarenta años de los chavos (10 chavos = 1 peseta).

Una blanca fue una moneda castellana de vellón y su valor igual a medio maravedí, la moneda de cuenta de estos siglos. Podemos hacernos una idea del valor de esta moneda fraccionaria en tiempos de Felipe II teniendo en cuenta que 2 blancas=1 maravedi, 34 maravedis = 1 real de plata y 16 reales de plata = 1 escudo de oro (Aunque según otras fuente la valoración del escudo de oro cambia a lo largo de la época moderna, oscilando entre los 400 maravedís de 1566 y los 440 de 1609.). En resumen: hacían falta 1.088 blancas para tener un escudo de oro.

Pero la frase que he citado contiene otra moneda de la época que puede pasar más desapercibida: "el dinero". Actualmente podemos preguntar "¿tienes dinero para el taxi?" sin ser conscientes que la palabra que nosotros utilizamos como sinónimo de efectivo en otros tiempos fue una moneda de uso común y de igual valor al de la blanca en el caso del dinero catalán o del dinero cornado (moneda castellana) .

En el capítulo XVII aparece dos nuevas monedas: la primera cuando Sancho se niega a pagar al ventero, el cual "Amohinóse mucho desto el ventero, y amenazóle que si no le pagaba, que lo cobraría de modo que le pesase. A lo cual Sancho respondió que, por la ley de caballería que su amo había recebido, no pagaría un solo cornado, aunque le costase la vida". El cornado fue una moneda castellana de cobre o vellón, que también se llamaba dinero cornado, posiblemente por la cabeza del rey coronado del anverso. Dos cornados equivalían a un maravedí.

La segunda moneda la conocemos tras el manteo de Sancho: "Quiso el ventero atrancar bien la puerta así como le vio fuera, mas no lo consintieron los manteadores, que eran gente que, aunque don Quijote fuera verdaderamente de los caballeros andantes de la Tabla Redonda, no le estimaran en dos ardites." Aparece el ardite, una moneda catalana de vellón y de cobre, del valor de un dinero catalán, o sea, del mismo valor que la blanca, como una estimación de cuan fuerte veían a Don Quijote, ¡menuda pinta debía ofrecer a la vista de los manteadores!.

Si quieres ver como eran estas monedas pincha en este Enlace.
 
En posteriores capítulos de "El Quijote" encontraremos las monedas de oro de la época: escudos y doblas, pero estas ya no son calderilla.

martes, 20 de abril de 2010

Aldonza - Dulcinea, ¿un anagrama encubierto?

     En el capítulo I, Don Quijote necesita de una dama de quien enamorarse y la encuentra en la labradora Aldonza Lorenzo: "...y más cuando halló a quien dar nombre de su dama! Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo, ni le dio cata dello. Llamábase Aldonza Lorenzo, y a ésta le pareció ser bien darle título de señora de sus pensamientos; y, buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran señora, vino a llamarla Dulcinea del Toboso; nombre, a su parecer, músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto."

     Quizás sea algo rebuscado pero pienso que Cervantes juega con ambos nombres, incluso tal vez con un tercero si iniciamos el anagrama a partir de Luscinda (intercambia una "s" con una "e" para crear el nombre de Dulcinea). Sin embargo la conversión lógica que hace Alonso Quijano va en el sentido Aldonza --> Dulcinea, siguiendo estas reglas: las consonantes son las mismas, al menos en cuanto a sonido (la  "c" seguida de "i" suena como "z"), mantiene la "a" final (¿femenino?) y cambia dos vocales fuertes (mujer fuerte) por las 2 débiles (princesa) más la "e" que son las vocales que no aparecen en Aldonza. En tal caso estaríamos ante un nombre verdaderamente peregrino y significativo.

martes, 23 de marzo de 2010

El Quijote

El pasado verano encontré un blog muy interesante, el Diario de Cornelivs: “Diario de un librepensador, enamorado de la antigua Roma y preocupado espectador de esta época.”.

Es uno de los pocos blogs que sigo con una cierta regularidad pues no hay entrada en el mismo que no tenga interés. Y entre esas entradas encontré la lectura colectiva del Quijote, las leía salteadas pero no encontraba un momento para leer esta magna obra de la literatura española, siempre liado con algún que otro libro he ido aparcando su lectura hasta que salté al enlace de La Acequia, un blog cultural con las anotaciones de Pedro Ojeda Escudero, su autor.

Este profesor universitario burgalés hace casi 2 años se embarcó en una empresa harto difícil: explicar “El Quijote” capítulo a capítulo con la propuesta de una lectura semanal de un capítulo para que todo aquel que estuviese interesado pudiera leer el correspondiente capítulo, leer su comentario y releer el capítulo bajo otro prisma, con más elementos de juicio.

En el blog encontré también una importante respuesta por parte de los lectores que colaboran escribiendo sus propios comentarios en “La Acequia”, Pedro contesta sus dudas, ofrece enlaces a otros blogs que se suman a la propuesta de lectura colectiva y que escriben sus propias entradas tomando como base un hecho del capítulo leído.

El pasado uno de marzo me decidí a empezar la lectura de “El Quijote” proponiéndome la lectura de un capítulo diario (5 x semana) que incluye la lectura de los comentarios de Pedro, las aportaciones de los lectores y finalizando con una relectura rápida del capítulo. Si consigo mantener este ritmo, difícil por la gran cantidad de aportaciones a “La Acequia”, me podré enganchar a la lectura colectiva antes de que termine.
Acabo de leer el capítulo 16, y confieso que estoy enganchado a su lectura como no esperaba estarlo y eso que lo estoy combinando con la lectura de otro libro: “El tambor de hojalata” de Günter Grass.

Si te pica la curiosidad entra en el siguiente enlace de Raúl Urbina: Guía de “Para una lectura del Quijote” I  y empieza a leer desde el principio.

miércoles, 20 de enero de 2010

Gervasio Sánchez, un fotoperiodista.

Gervasio Sánchez, de profesión fotógrafo, fue galardonado con el Premio Nacional de Fotografía 2009 el pasado noviembre, un premio más que se suma a una larga lista. Su trabajo, su trayectoria, su compromiso con la fotografía como herramienta de denuncia de la violencia le llevaron a pronunciar un discurso cuando le concedieron el Premio Ortega y Gasset del diario EL PAÍS (2008) que "comprensiblemente" (lo entederás cuando lo leas) fue condenado al ostracismo.

No cabe duda de que su discurso no gustó a más de un aistente al acto de entrega pero de ahí a censurar su publicación hay un buen trecho. Quizás no lo consideraron relevante o querían "protegerlo" ante una demanda por difamación, por mentir.

O simplemente no quieren que la gente sea consciente de los hechos que se denuncian en dicho discurso, porque si lo dicho es verdad, ¿como explicarían nuestros responsables políticos, de cualquier signo, que con una mano se vendan armas mientras con la otra se dediquen a enviar ayudas para paliar los efectos de las guerras?.

Lee su discurso, que reproduzco a continuación, y saca tus propias conclusiones.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.

En este ENLACE tienes más información sobre Gervasio Sánchez.