sábado, 25 de diciembre de 2010

Seda

Seda, de Alessandro Baricco, es una historia contada como ¿novela corta?,  ¿cuento largo?,  ¿relato?,  que cada cual decida, si puedo decir que son 125 páginas de letra gorda y ancho margen. 

"Hervé Joncour tenía treinta y dos años.
Compraba y vendía.
Gusanos de seda."

De esta forma el narrador nos presenta al protagonista y la historia da comienzo. ¿Y de que va? pues sobre el deseo que como tal es caprichoso, tenue, apasionado, fantasioso o tantos otros adjetivos como se nos ocurran. 

Seda es una historia del deseo de un hombre que no duda en volver a hacer miles de kilómetros por conseguir ese instante mágico y al mismo tiempo es la historia de dos mujeres con un sorprendente final.

Pero también nos habla sobre la monotonía de la vida con el contrapunto de Baldabiou, un personaje que casi pasa desapercibido, el único que es capaz de bajarse del tío vivo en que se encuentran cuando el azar le ofrece la señal convenida mientras el resto permanece aferrado a sus caballitos.

De rápida lectura, lo leí en el trayecto Valencia-Madrid-Valencia en la "comodidad" de una multivan de Wolsvagen,  consiguió hacerme olvidar las 8 horas pasadas en la "fregoneta".

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Comida quijotesca en Burgos

Foto de grupo de los participantes en la comida ante el local de La Cantina
de Ibeas de Juarros. Falta Fernando Portillo, que tuvo que marcharse antes de tomarla.

Antes de terminar la lectura de "El Quijote" ya se fue planteando la posibilidad de celebrar este evento con un comida quijotesca, algo que acabó cuajando y que finalmente se iba a producir el sábado, 4 de diciembre, en el pueblo de Ibeas de Juarros, a escasos kilómetros de Burgos. Pese a llegar el último a la lectura me integré en la misma y conseguí acabarla así que, ¿por que no ir a la comida?, conocía virtualmente a los asistentes y me animé a realizar el viaje hasta Burgos.

Habitación en La Caraba
Lo primero fue conseguir que Mª Amparo se apuntara y después cogerme el viernes de vacaciones pues son 600 kms. en coche y prefería hacer el viaje con tranquilidad y acudir a la cena que Mayte "Bipolar" había organizado para los que veníamos de fuera. Una retención por obras en la A-1 nos hizo llegar una hora más tarde de lo previsto así que tuvimos el tiempo justo para instalarnos en la casa rural "La Caraba" de Ibeas de Juarros y salir hacia Burgos a buscar el Bar Huelgas. 

Nada más entrar al bar llamé a Mayte pues no veía ningún grupo de gente y me dijo que estaban llegando. Mientras esperábamos entró al bar Paco Cuesta al que medio reconocí pero fue él quien se acercó a nosotros e inmediatamente después se presentaron Esther "Aldabra" y Alberto, que casualmente también estaban alojados en "La Caraba" y habían llegado antes que nosotros al bar.

Poco después llegaron Mayte con Pablo "Cornelivs", Myriam, Asun, Antonio y Merche Pallarés, llegando más tarde Pedro pues el tren en que venía se había averiado dejándolo tirado en una estación. Tras un pequeño desconcierto inicial pedimos unos montaditos que Paco se encargó de ir cortando para los doce que conformábamos el grupo. 

Es difícil explicar con palabras lo que se siente cuando te reúnes con otras personas a las que no conoces personalmente, pero sabes que compartes con ellas el gusto por la lectura de El Quijote de Cervantes. Pasas de la expectación a un dialogo fluido como si nos conociésemos desde hace tiempo, como en realidad así es.

De esta cena destacaría la explicación del perspectivismo que nos dio Pedro a una pregunta de Pablo sobre los narradores y su fiabilidad. Fueron unos minutos de una clase magistral sobre "El Quijote". Dada la hora algunos nos retiramos a dormir presos del cansancio del viaje mientras los otros se fueron a tomar una copa y bailar un rato en un fría noche con -6º C y nieve en la calle.


El Ferrari de Fernando Alonso
El sábado por la mañana cuando ya nos íbamos a Burgos nos encontramos con Esther y Alberto que iban a visitar el museo de la Evolución Humana; nosotros teníamos reserva para visitarlo tras ver los yacimientos de Atapuerca al día siguiente, pero como no se trataba de una visita guiada nos fuimos con ellos. Un museo de reciente construcción en el que estuvimos hora y media  mayormente en la planta -1, la dedicada a los descubrimientos de la sierra de Atapuerca. A la salida nos acercamos a ver el monoplaza de Fernando Alonso que estaba expuesto bajo una carpa.
José Manuel y Mª Amparo en Burgos

LLegamos unos minutos tarde al restaurante La Cantina donde nos habían preparado un pequeño salón para el grupo quijotesco. Habíamos pasado de 12 a 22 con la incorporación de más blogueras y blogueros: Marina, Luz "Ele Bergón", Mª Angeles "Abejita de la Vega", Celestino "Pancho", Manolo y otros a los que no conocía como Fernando Portillo o Caín. Y no me olvido de los "sufridores" como Mariano y David (marido e hijo de Luz) o Begoña (mujer de Paco).

Sentados a la mesa
Esperamos la olla podrida 
Es el turno de leer los textos de los que no pudieron asistir
Estamos atentos a la lectura de Pedro
Que lee y ...
sigue leyendo 
Pablo "Cornelivs" descorchando la botella de cava para brindar
Mª Amparo y José Manuel 
Paco Cuesta
Intercambio de boina. 
Ahora la lleva Pablo "Cornelivs"
Marina y Begoña
Pedro hablando con Antonio Aguilera
La olla podrida resultó espectacular y a los postres primero Antonio nos leyó un mensaje de Manuel de la Rosa "Tuccitano" y luego Pedro nos leyó los mensajes que había recibido de Montserrat Sala, Martine y Sr. de la Vega, y finalmente brindamos por Jan Puerta que se encuentra en tierras chilenas. Antes de despedirnos nos hicimos un par de fotos de grupo, la que hizo Manolo la puedes ver en "La Acequia" y la que hice yo encabeza este texto. 

Explicaciones de la guía en Gran Dolina 

Al día siguiente amaneció lloviendo y tras visitar en la fundación "Atapuerca" la exposición "Sexo en piedra" cogimos el autobús que nos llevó a la trinchera del ferrocarril para ver los yacimientos donde se han encontrado restos humanos de hace 1'2 millones de años, se trata del Homo antecessor. La explicación se vio deslucida al visitar la Galería pues el repiqueteo del agua sobre los paraguas impedía oír con claridad a la guía que acabó hecha una sopa.
Yacimiento Galería
Nos presentaron a Miguelón
De vuelta en Ibeas de Juarros fuimos a La Cantina a comer  y nos pedimos lechazo al horno. Parecía difícil superar la olla podrida del día anterior pero el lechazo lo consiguió y además fuimos reconocidos y nos trataron muy bien. A las 15:20 ya estábamos en el coche dispuestos a volver a casa tras pasar un estupendo fin de semana donde he conocido a unos amigos virtuales. Espero que nos volvamos a ver en el 2011 tras la nueva lectura que nos ha preparado Pedro Ojeda, nuestro profe.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Don Quijote, una locura a debate.

Para el grupo de lectura del Quijote en La Acequia.

Tras leer en los blogs de Cornelius y de Myr sus excelentes entradas: ¿Está verdaderamente loco D.Quijote?  y El Quijote, salud y enfermedad como construcción social: Una respuesta a Cornelivs se me ocurrió realizar una pequeña aportación, más corta y no tan elaborada; atrevido que es uno.

Cervantes, cuerdo e inteligente, nos ofrece a un loco encantador, en ocasiones encantado, y le pone en su boca verdades que de otra forma le hubieran causado problemas con la Inquisición. En cuanto a Alonso Quijano me parece que cruza el límite entre realidad e imaginación convirtiéndose en Don Quijote, trasgrede las normas sociales de la época y en su afán de ayudar a la gente se cree un nuevo caballero andante. Alonso se vuelve loco pues pierde su personalidad y la nueva, Don Quijote, es la de un soñador, coherente con su mundo de fantasía caballeresca, con las suficientes hebras de locura para realizar un viaje, inconcebible para una persona cuerda, que inicia con gran entusiasmo, viendo lo que quiere ver y soportando todo tipo de palos.

Pero es a partir de su "cabezadita" en la cueva de Montesinos cuando se empiezan a romper algunas de esas hebras (ya ve ventas en lugar de castillos) y comienza a dudar sobre cuanto hay de realidad en "su sueño" y cuanto de fantasía. Que tiene dudas está claro (el acuerdo con Sancho, la pregunta a la cabeza encantada) pero también se mantiene en "su verdad" en el castillo de los duques.

Otra importante hebra de locura se rompe cuando no mantiene su palabra tras ser arrollado por la manada de toros; de hecho siente vergüenza y ya no da la cara (Cap. 58 de la 2ª parte). Creo que a partir de ese momento va a remolque de los acontecimientos hasta su derrota en Barcelona. De vuelta a su aldea, una vez desencantada Dulcinea, ya no le queda nada a lo que acogerse y acaba por tirar la toalla, momento este en que vuelve a ser Alonso Quijano, el hidalgo, que preso de la tristeza encuentra su fin. 

viernes, 12 de noviembre de 2010

La lectura del Quijote llegó a su fin.

Mi primer Quijote
Cogí el tren de la lectura colectiva del Quijote con tanto retraso que me tomé como reto personal alcanzarlo en el mes de Agosto a base de quintuplicar la frecuencia lectura del grupo leyendo todas las entradas escritas, comentarios incluidos, en el blog "La Acequia" de Pedro Ojeda, verdadera alma máter de este experimento, porque una cosa es explicar/compartir la lectura de un libro y otra muy distinta estar al pie del cañón, capítulo a capítulo, enseñando a todo aquel que se acerca a "La Acequia" como leer esta magna obra, explicando como sacarle todo el jugo a su lectura, demostrando, a lo largo de 2 años y medio, poseer el don de la constancia.

¿Cuantas lecturas del Quijote habrá promovido el profesor Pedro Ojeda? Estoy convencido que supera con creces a la suma de muchas clases de literatura en institutos. Por mi parte, sin esta inapreciable guía dudo que lo hubiera leído y aunque lo hubiese leído se positivamente que no hubiese alcanzado el grado de comprensión de la obra de Don Miguel que tengo ahora.

¡Gracias Pedro!

Me embarqué en una pequeño bote dispuesto a navegar en las tranquilas aguas de una acequia burgalesa a la que dos veces por semana el labrador burgalés Pedro Ojeda le abre una portilla para aportar agua fresca y clara con la que seguir navegando. Por delante veía mejores navíos que me servían como lejanos faros cuya luz me indicaba el largo camino a seguir.
 
Le di de firme a los remos para alcanzarlos y cuando lo conseguí dejé a un lado los remos, icé una minúscula vela triangular y dediqué mis esfuerzos a la tarea de observar sus diferentes jarcias, seguro de que la fuerza del agua cristalina de la Acequia me empujaba en la dirección correcta. Que suerte supone encontrarse arropado por grandes veleros, con aparejos tan diferentes como complementarios.
 
Veo el trirreme romano del tribuno Paulus Cornelius, una galera tuccitana bajo el mando de Don Manuel de la Rosa, un bergantín pintado a franjas amarillas y negras lleno de personajes que no paran de moverse, incluso atisbo a ver una pluma de ganso buscando un tintero, una blanca goleta que viene de Ibiza, un revulsivo bajel pirata, un galeón con una gran Z bordada en la vela mayor, un delicado junco cuyos marineros trabajan al son de los bellos versos que declama su capitana Kety, un veloz catamarán acostumbrado a cruzar la mar océana, un incansable drakkar proveniente de los mares del sur que en lugar de escudos lleva fotos, a cual más elaborada, un silencioso balandro construido con madera de los hayedos navarros de Irati, de la chalupa de otro burgalés, Paco Cuesta, me llega el sonido de música clásica y la nao salmantina de Pancho bien provista de acertados comentarios; pero hasta la chalana más pequeña cuenta para Pedro, un maestro que nos mima como si fuéramos sus hijos.
 
No sin pena llegamos al final del viaje, que no de la Acequia, y cada cual saca sus mejores galas, echando el resto, para celebrar la ocasión. Mis felicitaciones a todos vosotros, es todo un placer leeros y espero seguir haciéndolo en la nueva singladura que nos está preparando nuestro almirante Pedro Ojeda Escudero.

domingo, 17 de octubre de 2010

Sancho, el matemático.

Quién podía pensar que Sancho fuera capaz de realizar una división de cabeza con un dividendo de 4 cifras, no solo se ha vuelto filósofo sino que sabe aritmética y de que manera. Hagamos una prueba: intenta dividir 3.300 entre 4 sin utilizar papel y lápiz (tampoco vale calculadora), cuesta ¿no?.

Sancho nos da dos claves esenciales para realizar mentalmente esta división: la primera consiste en transformar el dividendo como suma de millares + centenas o sea 3.300 = 3.000 + 300, la segunda es descomponer el divisor en sus múltiplos o sea, 4 = 2 * 2, con lo cual realiza 4 divisiones y una suma al final.

Primero divide 3.000 entre  2 = 1.500  y luego divide este resultado entre 2 y obtiene  750  reales. Luego repite estas dos divisiones con los 300 cuartillos y obtiene  75 reales.  Suma ambas cantidades y ya tiene el número de reales (825) que corresponden a 3.300 cuartillos, ingenioso ¿no?. Aun así para una persona sin ningún tipo de estudios el realizar esas divisiones simplificadas (obtiene siempre la mitad de una cantidad) o incluso la suma mentalmente, no debía ser nada fácil y cuesta creer que Sancho fuera capaz de tal proeza, ¿donde aprendió aritmética?.

A Cervantes se le nota que fue recaudador de impuestos y debía tener una mente ágil como nos demuestra por medio de Sancho. Por mi parte me cuesta creer que a principios del s. XVII un simple labriego que no sabe escribir fuera capaz de hacer ese cálculo mental. Nosotros, inmersos en el arranque del s. XXI debemos al invento de la calculador digital una perdida de agilidad mental y dentro de poco acabaremos adorando a las "pilas alcalinas de 1.5 V".

Tras leer lo anterior te invito a releer la contestación de Sancho a la invitación de Don Quijote cuando le dice: "pon el precio a cada azote. 

-Ellos -respondió Sancho- son tres mil y trecientos y tantos; de ellos me he dado hasta cinco: quedan los demás; entren entre los tantos estos cinco, y vengamos a los tres mil y trecientos, que a cuartillo cada uno, que no llevaré menos si todo el mundo me lo mandase, montan tres mil y trecientos cuartillos, que son los tres mil, mil y quinientos medios reales, que hacen setecientos y cincuenta reales; y los trecientos hacen ciento y cincuenta medios reales, que vienen a hacer setenta y cinco reales, que, juntándose a los setecientos y cincuenta, son por todos ochocientos y veinte y cinco reales. Éstos desfalcaré yo de los que tengo de vuestra merced, y entraré en mi casa rico y contento, aunque bien azotado; porque no se toman truchas..., y no digo más."

Acordado el precio del azote, Sancho que no es dado a mortificarse, en cuanto lleva media docena de auto-azotes recuerda que el encantador de Dulcinea es él y no otro, con lo cual al no haber encantamiento por en medio le parece que es burla lo de azotarse y como tal quiere cobrarla cara, duplicando el precio. Sancho se vuelve avaricioso y Don Quijote accede.

"Hasta seis o ocho se habría dado Sancho, cuando le pareció ser pesada la burla y muy barato el precio della, y, deteniéndose un poco, dijo a su amo que se llamaba a engaño, porque merecía cada azote de aquéllos ser pagado a medio real, no que a cuartillo.

-Prosigue, Sancho amigo, y no desmayes -le dijo don Quijote-, que yo doblo la parada del precio.

-Dese modo -dijo Sancho-, ¡a la mano de Dios, y lluevan azotes!"

Por último Sancho se vuelve tramposo y le toma el pelo a Don Quijote. Sabe que no existe tal encantamiento y por tanto no sirve de nada azotarse, con lo cual engaña a Don Quijote haciéndole creer lo que tiene necesidad de creer.  A buen seguro que de continuar azotándose no habría llegado a 20.

"Pero el socarrón dejó de dárselos en las espaldas, y daba en los árboles, con unos suspiros de cuando en cuando, que parecía que con cada uno dellos se le arrancaba el alma."

viernes, 15 de octubre de 2010

Altisidora, Altisidorilla.

Altisidora es un personaje creado por Cervantes que pone a prueba la fidelidad de Don Quijote a Dulcinea, saliendo tan airoso de las tentaciones de la doncella que esta acaba por perder los estribos al verse menospreciada y le desvela la realidad de la burla. Pero, ¿cual es el antecedente de este personaje? ¿cual pudo ser la inspiración de Don Miguel para su creación?.

He encontrado algunas pistas en un artículo titulado:"Aproximación al personaje de Altisidora: enigma cervantino" de Gloria Doblado, catedrática asociada del Departamento de Estudios Humanísticos en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

La profesora Doblado por un lado aprecia paralelismos de la duquesa con Dido, la reina de Cartago, que aparece en la Eneida de Virgilio y por otro muestra las posibles coincidencias de Placerdemivida, doncella de la princesa Carmesina, amada de Tirant lo Blanc, con Altisidora, aunque en esta parodia Altisidora quedaría como una burda copia de Placerdemivida puesto que como escribe la autora del artículo: "No encontramos en Altisidora ni la elegancia ni la fina inteligencia de la sensual doncella que hace las delicias del lector de Tirante el Blanco. Lejos de ello, a medida que la naturaleza de Altisidora se nos va revelando se hacen más evidente su banalidad y simpleza.".

En realidad como no he leído el Tirant Lo Blanc de Joanot Martorell (este año se conmemora en la Comunitat Valenciana el 600 aniversario de su nacimiento) no puedo opinar sobre la primera frase pero la segunda es bastante evidente tras leer los capítulos donde aparece Altisidora, una joven espabilada que representa el papel de enamorada para deleite de sus señores los duques.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Una nueva burla de los duques.

No estoy convencido de que Don Quijote sea consciente de la burla de la que es objeto puesto que se cree que Sancho está en estado de gracia y le pide que se dé unos azotes a cuenta de los que prometió darse para desencantar a Dulcinea y con ello muestra que tampoco es consciente de la burla en la que establece dicha forma de desencanto. Don Quijote sigue creyendo que Dulcinea está encantada y la respuesta de Sancho habla de crueldad (siguiendo las definiciones de la RAE: argado --> dislate --> disparate --> atrocidad --> Crueldad grande) y no de burla.

En cuanto a la risa que le provoca la pinta que debe ofrecer Sancho vestido con "una ropa de bocací negro encima, toda pintada con llamas de fuego, y, quitándole la caperuza, le puso en la cabeza una coroza, al modo de las que sacan los penitenciados por el Santo Oficio" hay situaciones que mueven a risa aun cuando nos encontremos en una situación de temor, liberando momentáneamente nuestra mente de ese estado del que queremos salir lo antes posible.

Cuando Don Quijote dice: "Ten paciencia, hijo, y da gusto a estos señores, y muchas gracias al cielo por haber puesto tal virtud en tu persona, que con el martirio della desencantes los encantados y resucites los muertos.", ¿que debemos pensar? ¿que D.Q. no se entera de que es una burla o que forma parte de ella? me inclino por la primera opción.

Tampoco lo es Sancho, el cual respira aliviado cuando nota que ni queman las llamas pintadas ni se lo llevan en volandas los diablos dibujados en la coroza. El que se rebele en contra de que le agredan físicamente es totalmente lógico y si transige creo que es porque no es consciente de que se trata de una burla pues en caso contrario podría haber intentado salir airoso de la situación.

Pasada el momento de riesgo, Sancho, que es de los que no tiran nada y todo lo aprovechan aunque sea un vestido de condenado a morir en la hoguera, reclama el traje,seguro que se lo pondrá para los carnavales de su aldea.

Moralmente ambos son superiores a los duques y aunque conscientes de su privación de libertad de acción no lo son de la burla de que son objeto.